También conocido como Año Santo Jacobeo (o Xacobeo, en gallego), es una de las celebraciones de la Iglesia Católica más importantes para esta institución y nuestro país. Como sabemos, el centro de la misma es la ciudad de Santiago de Compostela, capital de la región de Galicia, en la provincia de La Coruña, y se celebra cuando el día 25 de julio, Solemnidad del Patrón de España, el apóstol Santiago el Mayor, coincide con el domingo. Esto sucede con una cadencia regular de 6, 5, 6 y 11 años (excepto cuando el último año de un siglo no es bisiesto y pueden darse lapsos de 7 o 12 años), de modo que en cada siglo se celebran 14 años santos compostelanos.
Historia
El Año Santo Jubilar Compostelano fue establecido en 1122 para el año 1126 por el Pontífice Calixto II, que curiosamente había sido peregrino a Santiago de Compostela cuando ocupaba la silla arzobispal de Vienne (Isère) en Francia.
El 27 de febrero de 1120, la bula Omnipotentis Dispositione elevó a la dignidad arzobispal a Santiago de Compostela trasladando a esta ciudad la sede metropolitana de Mérida, de acuerdo con los deseos de Diego Gelmírez (obispo de Compostela desde 1100 a 1139) y con la anuencia del rey Alfonso VII de León llamado “el Emperador”, de quien Calixto II era tío por razón del matrimonio de su hermano Raimundo de Borgoña con la infanta Urraca de León y Castilla, hija de Alfonso VI de León.
En 1122, coincidiendo con la colocación de la última piedra de la catedral de Santiago, Calixto II le otorgó el privilegio de celebrar con regularidad a partir de 1126 el Año Santo Jacobeo, siempre que la festividad de Santiago Apóstol (25 de julio) cayera en domingo para que así se pudieran ganar en Compostela las mismas gracias que se otorgaban en Roma los años jubilares que acostumbraban a coincidir allí cada veinticinco años.
El privilegio otorgado por Calixto II fue confirmado y ampliado por pontífices posteriores como Eugenio III y Anastasio IV. Finalmente, Alejandro III, en la bula Regis aeterni del 25 de julio de 1178, declaró el carácter perpetuo del privilegio y lo equiparó a los de Roma y Jerusalén.
Tales disposiciones potenciaron extraordinariamente durante la Edad Media el auge de las peregrinaciones desde toda Europa a través del denominado Camino de Santiago, convirtiéndose desde entonces en uno de los ejes vertebradores de nuestro continente, destacando sobre todo el aspecto religioso, cultural y artístico.
Los últimos celebrados han sido en 1993, 1999, 2004 y 2010. Pasados once años desde el último, nos encontramos actualmente en año Xacobeo, más concretamente el Jacobeo 2021-2022, que en esta edición, además y debido a la pandemia de COVID-19, se extenderá de forma excepcional al año 2022, algo que no había sucedido nunca. Es, pues, la primera vez que el Jacobeo se celebrará durante dos años consecutivos. Este aspecto fue hecho público en la ceremonia de apertura del Año Santo el pasado 31 de diciembre en la catedral de Santiago de Compostela, por parte del Nuncio de Su Santidad, monseñor Bernardito Auza.
En esta ceremonia, se procedió a la solemne apertura de la Puerta Santa de dicha catedral, ubicada en la plaza de Quintana por parte del arzobispo de Santiago, monseñor Julián Barrio, comentando lo siguiente: “La Casa del Señor Santiago abre sus puertas a todos los hombres”.
Ganar el Jubileo
Para ganar el Jubileo se requiere:
- Visitar la Tumba del Apóstol en la Catedral y rezar alguna oración.
- Recibir el Sacramento de la confesión (ya sea en la catedral o en cualquier otro lugar quince días antes o después).
- Recibir la Comunión. Esta Indulgencia es aplicable a los difuntos.
Ni la Gracia del Jubileo ni la peregrinación están vinculadas, de suyo, a la Compostela. Se puede ganar el Jubileo viajando por cualquier medio y es posible recibir la Compostela sin ganar el Jubileo.
Es costumbre, además, acceder a la catedral atravesando la Puerta Santa que se abre únicamente con ocasión de esta solemnidad.
Por mediación de la Iglesia, el jubileo otorga a aquellos fieles dispuestos que cumplan con las condiciones enumeradas, la gracia de la indulgencia plenaria (completa) o remisión de la pena temporal que merecieran los pecados por ellos cometidos.
Peregrinación
El Camino de Santiago, Primer Itinerario Cultural Europeo y Patrimonio de la Humanidad, es una de las más antiguas y principales vías de peregrinación de la cristiandad. Desde el descubrimiento del sepulcro del Apóstol Santiago, innumerables peregrinos se han puesto en camino hacia Compostela, para venerar sus reliquias, conformando así toda una cultura jacobea a lo largo de Europa.
Peregrinar es un rito común a la inmensa mayoría de las religiones. Santiago es una de las tres grandes ciudades de peregrinación del cristianismo, junto a Jerusalén y Roma. Cuando los cristianos europeos ven amenazada su fe por el avance del Islam, se afirman en ella peregrinando hacia el recién descubierto Sepulcro del Apóstol Santiago, a partir del siglo IX. Así se crearon paso a paso rutas que conducían a Santiago de Compostela, dando lugar una forma de unidad entre los diferentes países y regiones europeos. Los siglos XII y XIII fue la época dorada de la peregrinación a Santiago. Posteriormente, el Renacimiento y la Reforma se vieron acompañados por ataques al fenómeno jacobeo que, sin embargo, se mantuvo en pie, aunque con menor afluencia de peregrinos. La Bula de León XIII “Deus Omnipotens”, que verificaba la autenticidad de las reliquias apostólicas, significó un nuevo impulso a la peregrinación jacobea, creciendo a lo largo del siglo XX hasta nuestros días, en los que la peregrinación se muestra con fuerza y en auge.
La peregrinación a Santiago nos conduce a la Tumba de un Apóstol, uno de los doce que formó parte del círculo íntimo de Jesucristo y que fue responsable de la evangelización de Hispania, es decir, fue el transmisor de la fe original recibida de Jesús.
Oración del peregrino: Apóstol Santiago, elegido entre los primeros, tú fuiste el primero en beber el cáliz del Señor y eres el gran protector de los peregrinos: haznos fuertes en la fe y alegres en la esperanza, en nuestro caminar de peregrinos siguiendo el camino de la vida cristiana y aliéntanos para que, finalmente, alcancemos la gloria de Dios Padre. Amén.
El Camino
Existen distintas rutas para peregrinar a Santiago. Tradicionalmente, el peregrino partía de su hogar para llegar a la “Casa de Santiago”, la Catedral, y por lo tanto sería difícil establecer todas las rutas de peregrinación. El Camino de Santiago no es un fin en sí mismo, sino un medio para llegar a la meta: la Tumba de Santiago. Sin embargo, podemos decir que existen varias rutas destacadas y tradicionales que concentran la afluencia de peregrinos:
El Camino Francés: Ruta más frecuentada hoy en día y que entra en la Península por Roncesvalles, pasando por Pamplona, Logroño, Burgos, León, Astorga, Ponferrada, entrando en Galicia por O Cebreiro.
El Camino del Norte: Bordea la costa cantábrica, pasando por Irún, San Sebastián, Bilbao, Santander, Gijón, Avilés y entrando a Galicia desde Ribadeo.
El Camino Primitivo: Parte de Oviedo y conduce al peregrino hacia Santiago por el interior de Asturias, pasando por Lugo y uniéndose en su último tramo al Camino del Norte y al Camino Francés.
El Camino Inglés: Así conocido por la afluencia de peregrinos de las islas británicas, que viajaban por mar desembarcando en La Coruña o Ferrol y desplazándose desde allí a pie.
El Camino Portugués: Discurre por distintas rutas en Portugal (interior y costa) hasta entrar en territorio gallego por Tuy.
La Vía de la Plata: Procede de Sevilla, Mérida, Zamora y entra en Galicia por Orense.
La peregrinación debe prepararse desde distintos puntos de vista: el físico, el espiritual y también informándose en la Oficina del Peregrino de Santiago, en los Obispados, en las Cofradías de Santiago, en las Asociaciones de Amigos del Camino de Santiago, en las que antiguos peregrinos o personas cercanas a la peregrinación pueden facultar datos interesantes y consejos prácticos.
Conocido por todos es la vinculación que desde el origen de la actual población de Castilleja de la Cuesta tiene el apóstol Santiago el Mayor, patrón inmemorial de la localidad, devoción que desde hace siglos se encarga de mantener, cuidar y engrandecer la Hermandad Sacramental que radica en la iglesia parroquial de su mismo título.
Columna vertebral de nuestra Hermandad, el origen de la devoción hacia Santiago Apóstol en nuestro pueblo se remonta a tiempos de la conquista cristiana, tradición que se sigue manteniendo hoy en día y que los hermanos de Santiago conmemoramos cada año durante la segunda quincena del mes de julio, en primer lugar con la celebración de un triduo en su honor, en el que la portentosa imagen de Santiago Apóstol se convierte en protagonista.
En su honor es también el que hoy por hoy es el festejo popular más importante que se celebra en nuestro pueblo, la más que centenaria Gran Velada de Santiago.
Durante varios días con la Gran Velada, la plaza de Santiago se convierte aún más si cabe en el centro neurálgico de Castilleja de la Cuesta.
En ella la gente disfruta de temperaturas más agradables en las calurosas noches del mes de julio, mientras se deleita con las típicas tapas de nuestra rica gastronomía, y pasa un agradable momento amenizado con diversas actuaciones artísticas en compañía de los hermanos de la Plaza.
El apartado religioso se compone del triduo al apóstol, el Santo Rosario en la noche del día 25 de julio y la procesión de la imagen por las calles de la localidad que en algunas ocasiones especiales puede ser acompañado por la de Nuestra Señora de la Soledad en la advocación de Divina Pastora.
Nuestra devoción e historia al apóstol Santiago el Mayor alcanzó uno de los hitos más destacados de nuestra historia en el año 2005. Con fecha de 14 de diciembre de 2005, la Hermandad quedó agregada, tras reunión de la Junta Directiva Central, a la Archicofradía Universal del Apóstol Santiago, con sede en la capital gallega.
Este hecho supuso el cierre de un círculo de historia y devoción al Apóstol que desde 1370 está bien patente en la historia de nuestro municipio y hermandad.
Estos trámites se iniciaron en el Año Santo de 1999 con la peregrinación organizada en el mes de octubre por la Hermandad, de grato recuerdo, siendo hermano mayor D. Leopoldo Rodríguez Martín. Por entonces, la aprobación quedó postergada al no cumplir un apartado concreto de nuestras Reglas lo dispuesto por la Archicofradía. Entonces, a finales de septiembre de 2005, ya siendo hermano mayor D. Diego Villar Delgado y tras la aprobación por parte del arzobispado de Sevilla de diversas modificaciones en las Reglas, se activaron nuevamente los trámites oportunos.
Con carta fechada el 19 de diciembre de 2005, siendo recibida en Castilleja el día 22 del citado mes, se acogió con gran regocijo la noticia de la agregación con fecha de día 14. Las campanas de nuestro templo parroquial repicaron durante minutos, además de lanzarse decenas de cohetes.
En la actualidad, la junta de gobierno presidida por D. Francisco Luque González se encuentra inmersa, a través de una comisión de hermanos creada al efecto, en la organización de una segunda peregrinación en la historia de nuestra corporación con motivo del nuevo Año Santo que iniciamos ahora. Con importantes novedades con respecto a la organizada en 1999, se pretende llevar a cabo en la segunda quincena del próximo mes de agosto en dos modalidades: una, de viaje directo a la capital gallega y otra, donde se realizará caminando el último tramo del Camino que se exige para recibir la Compostela.
Manuel Pablo Rodríguez

