El pasado domingo 23 de junio, la Parroquia de Santiago Apóstol y Purísima Concepción de Castilleja de la Cuesta celebró la Solemnidad del Cuerpo y la Sangre de Nuestro Señor Jesucristo. A las ocho de la mañana daba comienzo la Solemnísima Función en el templo parroquial de Santiago Apóstol, presidida por nuestro párroco y director espiritual, D. José María Losada Lahera, y musicalizada por nuestro Coro Litúrgico.
Además de nuestra hermandad sacramental, encargada este año de la organización de la procesión, estuvieron presentes en la celebración de la Eucaristía las representaciones de los diferentes grupos parroquiales, así como la Corporación Municipal del Excelentísimo Ayuntamiento, con la señora alcaldesa-presidenta, Dña. Carmen Herrera, a la cabeza.
Finalizada la comunión, el sacerdote entronizó al Santísimo Sacramento en el paso de la custodia, decorosamente exornado con rosas, astromelias, liliums, estatices, margaritas, paniculata, uvas y espigas de trigo, en alusión al misterio de la Eucaristía. Seguidamente, cuando faltaban pocos minutos para las nueve de la mañana, se inició la procesión eucarística, cuyo cortejo encabezaba la cruz parroquial y a la que seguían las diferentes representaciones citadas con sus estandartes y varas y un nutrido número de componentes de cada uno de ellos portando cirios. Cerraban la procesión el paso de Su Divina Majestad, antecedido por el cuerpo de acólitos y comandado por Ramón Samper y Esteban Manuel López, el palio de respeto y, finalmente, la Corporación Municipal. El acompañamiento musical corrió a cargo de la Agrupación Musical ‘María Inmaculada’ de nuestra localidad.
Durante el itinerario –plaza de Santiago, Hernán Cortés, Real, Manuel García Junco, Enmedio, Lepanto y plaza de Santiago–, se realizaron estaciones al paso de los cinco altares que fueron instalados por particulares y las dos hermandades sacramentales de la feligresía, entre los que destacó la entrada en el templo de la Concepción y el paso por nuestra Casa de Hermandad ante el altar presidido por una imagen del Sagrado Corazón de Jesús, en alusión a la conmemoración del Centenario de la Consagración de España a dicha advocación.
Ya de regreso al templo de partida, el sacerdote impartió la bendición con el Santísimo Sacramento y reservó la Eucaristía para dar por concluidas la Santa Misa y la procesión.

