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El Domingo de Resurrección o de Pascua es fuente de profunda alegría. Constituye la fiesta más importante para todos los católicos, ya que con la Resurrección de Jesús es cuando adquiere sentido toda nuestra religión. San Pablo nos dice: “Si Cristo no hubiera resucitado, vana sería nuestra fe” (I Corintios 15, 14).

Aquí, en Castilleja, nuestras hermandades saben dar público testimonio de esa luz que llega a los hombres en señal esperanza. En Santiago, desde muy temprano, iniciamos nuestros festejos con los tradicionales pasacalles musicales. A las 5 de la mañana, nuestra Banda de Cornetas y Tambores ‘Nuestro Padre Jesús de los Remedios’, con la presencia de un elevado número de antiguos componentes que se sumaron a tan esperada cita, recorrió las calles de Castilleja con sus inconfundibles sones. De esta forma, nuestra formación puso punto y final al ciclo de actuaciones programadas para la recién terminada Semana Santa. Vaya desde aquí nuestra sincera enhorabuena a todos sus componentes por el crecimiento experimentado y el compromiso mostrado en todo momento con su hermandad. A las 6 inició su alegre pasacalles la Banda de Música ‘Nuestra Señora de la Soledad’ (Cantillana), formación musical que pondría sus servicios posteriormente tanto en la Procesión Eucarística de S.D.M., como en la Vuelta del Simpecado de la Santísima Virgen.

A las 7 de la mañana, como marca la tradición, dio comienzo la Función de la Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo en el templo santiaguista de la villa, oficiada por el Rvdo. Padre Don Florentino Córcoles Calero, párroco de Santiago y Purísima Concepción y director espiritual de nuestra Hermandad. Cientos de hermanos congregados alrededor del cirio pascual encendido, símbolo de Cristo resucitado. Muy destacable, un año más, la labor desempeñada por el coro flamenco a lo largo del desarrollo de la función. Una vez finalizada ésta, y con el acompañamiento musical de la banda cantillanera antes mencionada, se celebró la procesión con S.D.M. bajo palio por la Plaza de Santiago. Se realizaron algunas de las tradicionales paradas o posas con el Santísimo en los altares instalados al efecto a lo largo del itinerario. Finalizada la procesión, se bendijo a los allí presentes y se reservó el Santísimo en el Sagrario. Acto seguido, la Banda de Música ‘Nuestra Señora de la Soledad’, acompañada por numerosos hermanos, continuó su alegre pasacalles por espacio de media hora más anunciando el inminente comienzo de la Vuelta.

A las 10 de la mañana, como marca la tradición, era entronizado en su carreta de plata el bendito Simpecado con la imagen de Nuestra Señora de la Soledad. Dio comienzo, así, nuestra popular Vuelta, fiesta declarada de Interés Turístico Nacional de Andalucía. Tras la carreta, en su apoteósico discurrir por Plaza de Santiago, Convento, Real, Manuel García Junco, Enmedio, Lepanto y nuevamente Plaza de Santiago, la banda cantillanera dirigida por Carlos J. Carvajal Lozano, interpretó alegres composiciones y marchas dedicadas a nuestra Titular. Este año, la carreta fue exornada con rosas, liliuns, margaritas y antirrinos. La Vuelta discurrió con absoluta normalidad, cumpliéndose escrupulosamente los horarios establecidos. Al llegar a la esquina de la calle Real con Manuel García Junco, siendo las doce del mediodía, se rezó el Regina Coeli, se le dedicó a la Virgen una Salve y se le interpretó la marcha ‘Soledad, Rosa de Castilleja’, algo que va camino de convertirse ya en todo un clásico. Asimismo, se le tributó al Simpecado con una enorme petalada. A la 1 de la tarde, entre una gran multitud, el Simpecado de Nuestra Señora de la Soledad hizo su entrada en el templo matriz entre numerosos vítores y el repique de campanas. No faltó tampoco la Salve a la Virgen y la interpretación de ‘Soledad, Rosa de Castilleja’ y el Himno Nacional. Merece mención especial lo acertado del nuevo recorrido y horario de la Vuelta, que ha logrado aglutinar en torno a ella a una enorme multitud de hermanos y simpatizantes de nuestra Corporación.

A las ocho de la tarde daba comienzo la procesión de Gloria de Nuestra Señora de la Soledad. Las predicciones meteorológicas habían experimentado un ligero cambio con respecto a la de los restantes días de la Semana Santa, marcados prácticamente en su totalidad por un tiempo magnífico. No obstante, el cortejo se puso en la calle ante el –a priori– escaso riesgo de lluvia existente. El mismo estuvo por la cruz sacramental, dos faroles, estandarte y dos varas, presidencia, cuerpo de ciriales e incensarios y paso procesional. Las andas procesionales de la Santísima Virgen, comandadas un año más por Luis León Pérez y acompañadas musicalmente al igual que el Viernes Santo por la Banda de Música de Dos Hermanas ‘Santa Ana’, quedaron bellamente exornadas por antirrinos y bouvardias. Llegado el último tramo de la calle Príncipe de Asturias se apreciaron unas primeras y tímidas gotas. La junta de gobierno, tras recibir un parte meteorológico tranquilizador, decidió continuar el recorrido fijado por Alegría, Convento y Real hasta esquina con Virgen del Loreto. Sin embargo, apenas tres cuartos de hora después, cuando la procesión se aproximaba en loor de multitud a la esquina de la calle Virgen del Loreto, la junta de gobierno recibió un nuevo informe más inquietante que anunciaba un creciente riesgo de lluvia. Con el loable beneplácito de la Hermandad Sacramental de la Inmaculada Concepción, se decidió acortar el recorrido previsto y Nuestra Señora de la Soledad avanzó por Real y Hernán Cortés para llegar de nuevo a la Plaza de Santiago. Entre vítores y aplausos, y a los sones nazarenos de ‘Luz en la Soledad’, la Señora hizo entrada en el templo a las 23:30 horas y dio por concluida la Semana Santa 2015 en nuestra localidad.