Exposición «Castilleja de Santiago» Pieza IX de XV

VIIILa fusión de 1795
Antigua imagen de las Jornaditas en el templo de Santiago

Pieza IX

“Una misa cantada por Navidad…”

La célebre novena de Jornaditas, uno de los cultos heredados de mayor raigambre y tradición en Castilleja.

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Pieza
Antigua imagen de las Jornaditas en el templo de Santiago
Vitrina
IX de XV

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XSantiago ecuestre

Se puede hablar de varias etapas en la celebración de las denominadas JORNADITAS realizadas por la Hermandad Sacramental de Santiago en la actualidad: una primera que se iniciaría a finales del siglo XV, tras la fundación de la Hermandad de la Santa Vera-Cruz en el hospital del Cuerpo de Cristo y su posterior traslado, un siglo después, al templo santiaguista de la localidad; periodo en el que tan solo se colocarían las figuras del Nacimiento junto al altar mayor. Este hecho quedaría recogido ya en uno de los capítulos correspondientes a sus reglas fundacionales, más concretamente en el de las festividades religiosas, en las que dicho acontecimiento aparecía citado de la siguiente forma: “Y también es de obligación de dicha cofradía decir una misa cantada el día de la Navidad con sus correspondientes actos…”.

Una segunda etapa, iniciada durante el primer tercio del siglo XVII, tras la llegada por segunda vez a Castilleja de la Cuesta, en esta ocasión, de los padres franciscanos de la orden de San Diego, procedentes de la villa de Olivares en 1634, quienes levantarían un nuevo recinto religioso, el convento de Nuestra Señora de O, que se convertiría en uno de los centros de preparación (seminario) para evangelizar a las colonias americanas.

Fue a raíz de entonces, tras el regreso de algunos padres misioneros a Castilleja, cuando se comiencen a representar las Jornaditas tal y como la conocemos en la actualidad. Para ello tomaron como referencia las celebraciones navideñas que se realizaban en México, Honduras, Guatemala, El Salvador, Nicaragua, Costa Rica y Panamá, fiestas populares llamadas Posadas, durante los nueve días antes de la Navidad, es decir, del 16 al 24 de diciembre, en las que se recuerda el peregrinaje de María y José desde su salida de Nazaret hasta Belén, donde buscan un lugar para alojarse y esperar el nacimiento del Niño Jesús, con motivo del edicto del Emperador romano César Augusto, por el que obligaba a cada familia a empadronarse en su ciudad de origen.

Desde entonces, este acontecimiento se realizaría también en la parroquia matriz de Santiago de Castilleja de la Cuesta, viéndose incrementados sus actos y cultos por algunos miembros de esta orden religiosa, quienes fueron los encargados de montarlas en el interior del templo, al pertenecer éste a la misma collación en la que se afincaron y construyeron su cenobio los padres franciscanos. Algunas de las imágenes con las que se representaban por aquellos años las Jornaditas fueron propiedad de la Comunidad franciscana.

Un tercer episodio se produciría a finales del siglo XVIII, más concretamente en el año 1795, cuando la hermandad crucera se fusione con la actual de la Soledad y Santo Entierro, la cual a su vez heredaría algunas de las funciones religiosas pertenecientes a la anteriormente citada, entre las que se hallaban las que se dedicaban a la Navidad:“Ítem. Es del cargo de dicha Cofradía todos los segundos días de las Pascuas de Resurrección de Espíritu Santo y Navidad mandar decir una Misa Cantada”.

Posteriormente, tras la expulsión de la orden franciscana de Castilleja de la Cuesta por la Desamortización de Mendizábal (1836-1837), sería la Hermandad de la Soledad y Santo Entierro la que se haría cargo, desde entonces y hasta nuestros días, de las representaciones religiosas llevadas a cabo durante la época navideña; para ello se realizaron nuevas figuras, y se comenzó a utilizar la imagen de Nuestra Señora de la Soledad.

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