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Tras el primer día de las centenarias Jornaditas, y ante un templo parroquial santiaguista lleno para la ocasión, el Coro de Campanilleros ‘Nuestra Señora de la Soledad’ ofreció este jueves, 16 de diciembre, un completo concierto de sus tradicionales coplas, que hunden sus raíces al menos en el siglo XVIII.

Las coplas interpretadas fueron ‘El Rebaño’, ‘La Anunciación’, ‘Es María la nave de gracia’, ‘Madre en la puerta hay un niño’, ‘La Virgen lleva un clavel’, para terminar el concierto con ‘Los Quejíos’.

Durante el concierto, el campanillero Luis Pulet dio lectura a diversos textos en torno a la trayectoria y las próximas actuaciones del coro.

Además, se entregaron, a modo de distinción y reconocimiento a sus trayectorias, los “cántaros de honor” a los hermanos Antonio García Polvillo y Francisco José Oliver Pérez, así como a los representantes de la Comisión Gestora de la Obra Social 'Nuestra Señora de la Soledad', con la que el coro mantiene importantes vínculos, especialmente con motivo de la tradicional merienda de mayores.