Hermandad Sacramental de Santiago Apóstol - Castilleja de la Cuesta

Back Home

Ejercicio de oración de rogativas a la Santísima Virgen de la Soledad

Tamaño letra:

ORACIÓN INICIAL

¡Oh Madre de Dios¡ Virgen de la Soledad, que nos ha sido dada como Madre Dolorosa al pie de la Cruz, con el cariño y el atrevimiento de tus hijos, venimos en estos días para acompañarte en tus dolores.

Esperamos consolarte por el Hijo Muerto, que por nosotros fue “hecho pecado”. En tu dolor, te imploramos, ¡Oh Virgen Santa de la Soledad!, por los que rechazan a Dios y a su Iglesia y por los que fomentan el odio entre los hombres para que, por medio de la conversión, lleguen a la salvación.

¡Oh Madre de Dios¡ Virgen de la Soledad, Queremos, cubiertos bajo tu manto ancho como el mundo, vivir a tu lado. Nos ofrecemos a tu Corazón de Madre, para que hagas de nosotros cuanto quieras.

Deseamos parecernos a ti, imitar tu fortaleza ante la Cruz, y permanecer siempre unidos contigo a Nuestro Señor Jesucristo. AMÉN

INVITATORIO

¡Oh Virgen de la Soledad! ¡Oh Madre de Dios! De tu seno Santo nos viene la redención.

I. ¡Virgen Santa de la Soledad! Que en tu Seno el Verbo se encarnó, porque así lo quiso Dios, para nuestra salvación, dispónganos, meditar tus dolores, para nunca ofenderte más y consolar tu corazón. ¡Oh Virgen de la Soledad!

¡Oh Virgen de la Soledad! ¡Oh Madre de Dios! De tu seno Santo nos viene la redención.

II. ¡Oh Madre amada! Virgen de la Soledad, Quiero que el alma mía tenga de sí vaciada, su soledad preparada para la gran compañía. 

¡Oh Virgen de la Soledad! ¡Oh Madre de Dios! De tu seno Santo nos viene la redención.

III. Dame tu mano; Virgen Santa María y Soledad mía, clávame tus siete espadas en tu carne baldía. Quiero ir contigo en la impía tarde amarilla. Aquí en mi torpe mejilla, quiero ver si se retrata esa lividez de plata, esa lágrima que brilla. 

¡Oh Virgen de la Soledad! ¡Oh Madre de Dios! De tu seno Santo nos viene la redención.

IV. ¿Dónde está ya el mediodía luminoso en que Gabriel, desde el marco del dintel, te saludó: “Ave María”?- Virgen ya de la agonía, Soledad en el alma mía, tu Hijo es el que cruza ahí. Déjame hacer junto a ti ese augusto itinerario. Para ir al monte Calvario, cítame en Getsemaní. 

¡Oh Virgen de la Soledad! ¡Oh Madre de Dios! De tu seno Santo nos viene la redención.

V. A ti, doncella graciosa, hoy maestra de dolores, Soledad de mis amores, playa de los pecadores, nido en el que el alma reposa, a ti, ofrezco, pulcra rosa, las jornadas de esta vía. 

¡Oh Virgen de la Soledad! ¡Oh Madre de Dios! De tu seno Santo nos viene la redención.

ORACIÓN FINAL Y SALVE

Madre de la Soledad, a ti acudimos en este día, necesitados de tu presencia constante en nuestras vidas para que nos protejas, nos guíes y nos consueles. Contigo nuestras fatigas y debilidades son fortalezas y nuestras derrotas, victorias. Ayúdanos, ¡Oh Virgen María! en tu Soledad, ayúdanos a acompañarte en tus dolores, imitar tus virtudes y vivir siempre cercano a Ti, sabiéndonos que somos tus hijos muy queridos. AMÉN.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia,

vida, dulzura y esperanza nuestra.

Dios te salve.

A Ti clamamos los desterrados hijos de Eva,

a Ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora Abogada Nuestra,

vuelve a nosotros tus ojos misericordiosos,

y después de este destierro, muéstranos a Jesús,

fruto bendito de tu vientre.

Oh, clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios,

para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo.

Amén

© 2026 Hermandad Sacramental de Santiago Apóstol - Castilleja de la Cuesta
Joomla! is Free Software released under the GNU General Public License.
Mobile version by Mobile Joomla!