Miguel Pérez Míguez: «Para mí, poder pronunciar el pregón es algo insuperable, una emoción que se desborda»
Nacido en 1978, el pregonero de 2025 es hijo de Miguel y Luisa. Tiene dos hermanas, Ana y María Luisa, y dos hijos, Miguel y María. Estudió en el colegio público Luis Cernuda, tras lo que hizo Informática de Empresa en IES El Majuelo en Gines.
Hermano de la Plaza desde que nació y del Apostolado de la Oración (Corazón de Jesús), también es hermano de la hermandad sevillana de Pasión. Fue componente de la agrupación musical Ntro. Padre Jesús de los Remedios y nazareno del Señor. Además, ha sido costalero del Corpus, de la Virgen de Guía, de Santiago Apóstol, del Santísimo Cristo de los Remedios y de Nuestra Señora de la Soledad.
¿Cuál fue su primer pensamiento al conocer la decisión de la Junta de Gobierno sobre su designación?
Si te soy sincero, mi primer pensamiento fue buscar un sitio donde sentarme, porque nunca me pude imaginar recibir esa llamada del hermano mayor. Confieso que tuve mis dudas porque no me veía capaz de afrontar tan alto honor, pero era una oportunidad que no podía dejar escapar, el poder pregonar a mi hermandad es tocar el cielo.
¿Cómo se recibió la noticia en el seno de tu familia?
Pues imagínate, viviendo en el seno de la familia que vivo, donde se respira Plaza por los cuatro costados, ni que decir tiene que fue una alegría enorme y algo emocionante darles la noticia, aunque mi madre se puso un poco nerviosa y lo primero que me dijo: “no vayas a hacer el mamarracho”, pero creo que ya está más tranquila y espero no hacerlo por la cuenta que me trae.
¿Nos podrías decir qué recuerdo o vivencia que hayas vivido en la Hermandad te ha marcado más?
Hay muchas, y más siendo de esta bendita hermandad, donde cada acto, salida, etc. pasa a ser algo extraordinario. Mi infancia está muy marcada por la banda chica, fue una época maravillosa. También tengo grandes recuerdos con un costal. Lo que sí es cierto es que siempre he tenido una relación muy especial con Nuestro Padre Jesús de los Remedios, pero hubo un momento que marcó un antes y un después en mi devoción a la Virgen y fue una verdadera locura lo que sentí en ese instante, aunque es algo que habrá que esperar al 29 de marzo, cuando lo desvele en ni pregón
¿Qué le inspira cada uno de nuestros Titulares?
Mi Cristo me lleva a un profundo dolor y a la vez es una inyección de fuerza y coraje, para mí es el amor en su más alta expresión, nunca le pido nada porque lo único que deseo es ayudarle, es lo que me transmite su imagen y cada vez que lo veo encuentro a mi padre en él, por lo que es fácil que suelte la lágrima siempre que estoy en su presencia. Ella es una luz que ciega, es imponente su presencia y su belleza te paraliza, algo inexplicable se mueve dentro de ti al verla, en su cara se refleja el estado de ánimo en que te encuentras, simplemente sublime, no te cansas de mirarla, y tenemos la gran suerte de que viva en la Plaza.
¿A qué momento o momentos de tu vida en la Hermandad te gustaría volver?
Como ya he dicho, la época en la que fui músico me lleva a mi niñez y es un grato recuerdo, pero también el año de la Coronación fue increíble para esta hermandad y floreció un sentimiento placeño difícil de repetir.
¿Prosa o verso? ¿Sabe ya cuál será la forma literaria escogida para el pregón?
El pregón está escrito de cabo a rabo en verso, es como lo entendía y como lo sentía, no hubo duda en esa decisión.
¿Ha encontrado muchas dificultades a la hora de ponerse a escribir?
Entiendo que siempre existe dificultad y dudas al hacer un pregón por el grado de responsabilidad que conlleva, pero cuando empiezas a tener claro lo que quieres decir y cómo, empieza la cosa a fluir, con algunos parones, que son los que dan miedo porque no puedes evitar el pensar si llegarás o no y escribirlo todo en verso también es un hándicap.
Si tuviera que describir su Pregón, ¿qué palabra o expresión emplearía?
Considero que el pregón es cercano, para todos los públicos y muy nuestro. Me vais a permitir no darle ningún título, prefiero que cada persona lo defina con la expresión que sienta cuando lo escuche.
¿Va dedicando a alguien en especial?
Va dedicado a mi padre, porque pienso que estaría orgulloso de mí. Bueno, que estará orgulloso en ese balcón maravilloso, estoy seguro que hubiera disfrutado del proceso a mi lado. Y también va dedicado a mi Tía Trini, que nos dejó hace poco y estaría feliz de ver a su ahijado en el atril pregonando a su hermandad.
¿Qué supone en su vida dar el pregón de la Semana Santa de nuestra corporación?
Algo insuperable, una emoción que se desborda y no veo el momento de poder abrir la puerta y dejar que salga.
Si es tu deseo, puedes aprovechar estas últimas líneas para mandar un mensaje a todos nuestros hermanos.
Espero estar a la altura que merece mi hermandad y deseo que todo el mundo haga suyo este pregón y lo lleve en su corazón.