CRÓNICA. La Cuaresma dio inicio en Santiago con los Siete Dolores de la Virgen de la Soledad
Al iniciarse la Cuaresma, la Hermandad de Santiago celebra los solemnes cultos en honor de Nuestra Señora de la Soledad que, vestida de hebrea, el jueves 6 de marzo fue trasladada en andas por las naves del templo tras la misa de 19:30h., como es tradición, desde su capilla sacramental hasta el altar mayor, mientras se producía el rezo de la Corona Dolorosa.
De igual forma, entre el lunes 10 y domingo 16 de marzo se celebró el Solemne Septenario Doloroso en su honor ante el altar efímero instalado en el presbiterio de la iglesia de Santiago, comenzando todos los días a las 20:00 h. (excepto el día 16 que comenzó a las 12:30h.), con el siguiente orden: Rezo del Santo Rosario, Letanías de la Virgen Dolorosa, Ejercicio del Septenario, Eucaristía y Salutación. Ocupó la Sagrada Cátedra el Rvdo. Sr. D. Alfonso José Filiberto de Castillo, director espiritual de la Hermandad y párroco de esta feligresía.
En todos estos cultos intervino musicalmente el Coro Litúrgico “Nuestra Señora de la Soledad”, dirigido por N.H.D. Víctor López López.
Paralelamente y durante el Septenario, se celebraron los siguientes cultos y actos:
El martes día 11, a la finalización de la Santa Misa, le fue entregado el Premio Solidario de la Obra Social “Nuestra Señora de la Soledad” a la Asociación Colibrí.
El miércoles 12, igualmente tras la celebración del Septenario, se procedió a la entrega de las pastas del pregón de nuestra Hermandad a N.H.D. Miguel Pérez Míguezy a la presentación del cartel anunciador del mismo con una pintura de Nuestra Señora de la Soledad realizada en 1972 por el padre del pregonero, D. Miguel Pérez Borrego.
El jueves 13 de marzo, comenzando a las 19:30h., se celebró Exposición Mayor de S.D.M. y acto penitencial.
El sábado día 15, tras la Misa, se llevó a cabo el XX Pregón Joven a cargo de N.H.D. José Manuel Azuaga Raposo.
Por último, el domingo 16 de marzo, al ultimar el Solemne Septenario, se realizó el acto de recibimiento de nuevos hermanos menores de 14 años y posteriormente se tomó juramento a los nuevos hermanos mayores de 14 años y a los que hayan alcanzado dicha edad, culminando estos cultos con la procesión claustral de S.D.M., bendición sacramental y reserva solemne.
Las intenciones diarias de este solemne culto fueron las siguientes: hermanos difuntos, Obra Social, capataces y costaleros, Apostolado de la Oración, hermandades del Rocío (acudió la representación de la Hermandad de Gines el quinto día), grupo joven y la Hermandad y sus nuevos hermanos.
Cabe destacar como de costumbre el buen hacer del cuerpo de acólitos durante estos cultos y el bello exorno del altar instalado por la priostía conformado bajo el dosel de nuestra corporación, el cual cobijaba la imagen de la Virgen de la Soledad. Lucía saya morada bordada en oro con piezas procedentes del antiguo mantolín del capitán de la desaparecida centuria romana de nuestra corporación realizada por N.H.Dña. Carmen Contreras Luque bajo diseño de N.H.D. José Manuel Azuaga Polo y manto negro con bordados en oro. Ciñendo su cintura un fajín en tonos rojos y en las manos corona de espinas y pañuelo. Sobre sus sienes portaba la diadema de plata al igual que puñal y corazón del mismo metal en el pecho.
A gran altura y con gran cantidad de cera blanca, el altar quedaba escoltado en los arcos laterales con cuatro lámparas de araña y dos pequeños altares con sacras y bandejas plateadas, todo ello exornado floralmente con seis jarras y un centro a los pies de la imagen, de flores blancas de las siguientes especies: clavel y santini coconut.
TEXTO: Manuel Pablo Rodríguez.
FOTOS: Christian Rodríguez Neyra y Ángela Ramírez Cabrera.