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Del 12 al 14 de noviembre y aun con las medidas de aforo restrictivas existentes en el momento, por la pandemia que estamos padeciendo, se celebró el Solemne Triduo en honor al Santísimo Cristo de los Remedios en el Santo Sepulcro con la Real Presencia del Santísimo Sacramento del Altar, tal y como estaba previsto en el calendario de cultos y actos especiales programado para este año. Estos cultos han servido como culminación de la celebración de la doble efemérides que recordamos en el presente año 2020, a saber, el 650 aniversario de la devoción al apóstol Santiago el Mayor en Castilleja, desde 1370, y los 225 años de la fusión de la Hermandad Sacramental y Vera Cruz con la del Santo Entierro y Soledad llevada a cabo en el año 1795.

En el presbiterio de la iglesia parroquial matriz de Castilleja se dispuso un hermoso y proporcionado altar efímero, presidido bajo dosel en lo alto por la imagen del Señor de los Remedios dentro de su urna. Cera roja iluminaba a la imagen dispuesta en varias tandas, ocupando el centro del altar el manifestador con una cruz. Seis jarras y un centro de claveles rojos lo exornaban, además de varias bandejas de plata. En los laterales, escoltando el cuerpo central y principal del altar, como novedad, se colocaron sobre dos mesas de madera dorada los lienzos decimonónicos con las representaciones de los Sagrados Corazones de Jesús y María, ubicados normalmente en el coro bajo de la iglesia. Por último, cabe resaltar que en los pilares junto al altar aparecían el guión sacramental y la bandera del Cristo de los Remedios.

Fueron estrenados para este culto, cuatro candelabros pequeños plateados de tres brazos cada uno, donación de N.H.D. Francisco Javier Tovar Florencio y el paño de la mesa del altar, donado por un grupo de hermanos, siendo confeccionado por N.H.Dña. Carmen Guerra Sánchez bajo diseño de N.H.D. Manuel Luque Posada y pintado por Ana Cabero Marín. El paño contiene la cita evangélica de Juan que dice: “Yo soy la Resurrección y la vida”, apareciendo también el tetramorfos y en el centro el Cordero Místico sobre el libro de los siete sellos, todo ello sobre una cruz.

Durante los días 12 y 13 ocupó la sagrada cátedra el Rvdo. P. D. José María Losada Lahera, párroco de la feligresía y director espiritual de la Hermandad, comenzando a las 19:30 horas con el siguiente orden: Exposición de S.D.M., Rezo del Santo Rosario, Ejercicio de las Cinco Llagas, Bendición Sacramental y sagrada Eucaristía.

El Coro Litúrgico “Nuestra Señora de la Soledad” intervino junto a N.H.D. Víctor López López al órgano, interpretando hermosas letras en todos los días de este solemne culto.

A la finalización de la Eucaristía de la primera jornada, el hermano mayor hizo entrega de unos diplomas a los hermanos y hermanas que durante este año han cumplido su vigesimoquinto aniversario como miembros de la cofradía. Igualmente, la Santa Misa del viernes 13, segundo día del Triduo, tuvo el carácter de Misa de Honra por los hermanos difuntos de la Hermandad, especialmente por los fallecidos en el último año. Este año y por las circunstancias adversas que estamos atravesando, no intervino musicalmente el Coro de Campanilleros como es tradición, aunque sí varios de sus miembros durante la comunión, y acompañados por el órgano, interpretaron la célebre copla de “los Quejíos”, para sorpresa de los presentes. Igualmente y por este motivo, estos cultos han sido retransmitidos en directo por la red social Facebook de la Hermandad, para llegar a todas aquellas personas que por un motivo u otro no pudieron acercarse a la iglesia.

El tercer y último día del Triduo, el día 14 de noviembre, a las once menos cuarto de la mañana, en conmemoración del 650 aniversario de la devoción a Santiago Apóstol en Castilleja de la Cuesta y del 225 aniversario de la fusión de las Hermandades de la Vera-Cruz y de Santo Entierro y Soledad, presidió la Eucaristía el Excmo. y Rvdmo. Sr. D. Juan José Asenjo Pelegrina, Arzobispo de Sevilla. A dicha celebración acudieron como invitados la señora Alcaldesa-Presidenta del Excmo. Ayuntamiento de la localidad, Dña. Carmen Herrera Coronil, y el hermano mayor de la Hermandad Sacramental de la Inmaculada Concepción, D. Esteban Rosales Cantillo. Además, estuvieron presentes antiguos hermanos mayores de nuestra corporación, así como hermanos honorarios y representantes de diversos grupos de la misma.

El señor arzobispo trató en su homilía sobre las lecturas proclamadas durante la Santa Misa y después se refirió a las devociones de nuestra corporación y a los aniversarios que se celebran. Finalmente agradeció a los presentes la asistencia, al párroco por la organización de la Eucaristía, al cuerpo de acólitos y coro por su buen hacer y terminó portando al Santísimo en el ostensorio en la procesión claustral que puso fin al Solemne Triduo. Nuestro hermano mayor, D. Francisco Luque González, hizo entrega de un recuerdo a D. Juan José que fue recibido con un aplauso de los asistentes. Se trata de un cuadro pintado por N.H.Dña. Sheila Criado Caña en el que se representa a todos los titulares de la Hermandad y abajo un texto como agradecimiento por su trayectoria al frente de la Archidiócesis de Sevilla.

Como culmen de estos cultos, el domingo 15 de noviembre, entre las 12:00 h. y las 19:00 h. (concluyendo con el rezo del Ejercicio de las Cinco Llagas), quedó instalado en el presbiterio de la iglesia de Santiago un nuevo altar efímero para la veneración a la imagen del Santísimo Cristo de los Remedios.

Sobre la gran alfombra de la Hermandad, en el centro y sobre alta peana se encontraba la bendita imagen del Cristo de los Remedios apoyada en una amplia sábana blanca, que se estrenaba también siendo donación de la familia Sánchez Guerra y confección de N.H.Dña. Carmen Guerra Sánchez, en cuya parte baja se ubicaron varios angelitos. La cabeza del Señor reposaba sobre el cojín negro bordado en oro. Tras él se colocó el dosel que cobijaba la cruz de madera dorada y espejos con una pareja de ángeles también, sobre un resplandor.

El resto del altar quedaba ocupado por seis jarras y un centro con clavel y astromelia color rojo y un par de candelabros plateados con cuatro brazos cada uno y cera roja, todo sobre varias columnas y peanas.

Para concluir esta crónica es digno de resaltar el gran estreno presentado el domingo día 15 en la veneración al Santísimo Cristo. Se trata de una histórica e importante recuperación que pone en valor un elemento patrimonial de nuestra corporación que se encontraba en un estado inexplicablemente lamentable.

Nos estamos refiriendo a los laterales del dosel, conocidos como arbotantes, elementos que no formaban parte del patrimonio de la Hermandad para sus altares de culto. Para ello se han empleado los antiguos respiraderos del paso de gloria que tuvo nuestra corporación fechado en el siglo XVIII. Aún quedan detalles para rematar esta obra, que se verán concluida próximamente.

En la laboriosa labor de recomposición y restauración de estas piezas han trabajado nuestros hermanos Manuel García Reyes, Francisco Javier Tovar Florencio, Sheila Criado Caña y Antonio Jesús L. Sánchez Guerra, además de la labor del tallista sevillano Óscar Caballero Labrado.

 

FOTOS: Sheila Criado y Ángela Ramírez.