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El pasado lunes 26 de diciembre, recién culminada la Solemne Novena de Jornaditas a la Santísima Virgen y a su esposo San José con la Solemnísima Función de la Natividad de Nuestro Señor Jesucristo, el Coro Litúrgico «Nuestra Señora de la Soledad» ofreció un concierto extraordinario navideño en el salón principal de nuestra Casa de Hermandad. Para la ocasión, dicha sede social fue debidamente exornada y preparada con dos centenares de asientos –nuestro agradecimiento a la comisión de la Obra Social y a N.H. Dña. Rosa Luque Tovar por la cesión de parte de los mismos–, así como sonorizada adecuadamente gracias a N.H.D. Fernando López Chaves. Las componentes del coro lucían el uniforme de gala estrenado en la Misa Estacional de Coronación Canónica de la Santísima Virgen de la Soledad.

Era intención de este colectivo realizar un concierto en el que exponer en primer plano el arduo trabajo que viene realizando desde hace años, dedicado a ampliar el repertorio con nuevas piezas adecuadas a la liturgia, a recuperar piezas olvidadas y a «restaurar» aquellos cantos que con el paso de los años han ido vulgarizándose debido a la falta de partituras originales, las cuales afortunadamente están siendo recuperadas.

Pasadas las 19:00 horas, N.H.D. Enrique Díaz Oliver iniciaba la presentación del acto dedicando unas cariñosas palabras de bienvenida a los asistentes y de reconocimiento a la dilatada trayectoria del coro dentro y fuera de nuestra hermandad. El repertorio comenzó con el villancico Dejadle, querubes, del padre Alcácer; seguido de Pastorcita encantadora, popular y ya tradicional en la quinta jornada de nuestras Jornaditas, en la cual la Santísima Virgen de la Soledad aparece con su iconografía de Divina Pastora de Nuestras Almas. A continuación, siguió un bloque de canciones tradicionales de tres países diferentes: La primera navidad, tradicional inglés; Alegres pregonan, de Venezuela; y A la nanita nana, popular español.

El plato fuerte del repertorio fueron tres piezas de finales del siglo XIX que encandilaron al público ya en las Jornaditas. Adiós, Reina del Cielo ha sido, sin duda alguna, la protagonista musical de las mismas. Se trata de la musicalización de 1871 de Enrique Blanco de la tradicional oración de despedida a la Virgen, una piadosa costumbre hoy en desuso que este coro ha tenido a bien recuperar para mayor solemnidad de nuestros cultos marianos. Seguidamente, fueron interpretadas las dos versiones originales de las coplas Corred presurosos y Ande la danza, escritas por Joaquín Taboada en 1909 y Cosme José de Benito en 1876, respectivamente; las cuales recuperaron todo su esplendor.

Finalmente, el ineludible Adeste fideles y el también ya esperado Romance de las naranjas, obra del sevillano Manuel Castillo y con nuevo texto de N.H. y director D. Víctor López López, cerraron el cartel de tan extraordinario concierto. A su término, el hermano mayor D. Diego Villar Delgado entregó un obsequio a las integrantes del coro y a su director como agradecimiento.

 

FOTOS: Antonio Marín Sanabria.